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Plaza de Toros de Ronda
Calle Virgen de la Paz, 15
952 87 69 67
La plaza de toros de Ronda, debido a su historia y arquitectura, de su carácter y belleza, es reconocida como una de las más antiguas de España, y también como una de las plazas de toros más monumentales existentes.
No por casualidad, Ronda se considera como uno la cuna del arte de la tauromaquia moderna. Este arte nació en el siglo 18, en una ciudad donde la caballería estaba vivo y muy popular, debido a la existencia de una sociedad anónima, cuya actividad principal era evitar la desaparición del arte ecuestre.
La necesidad de defensa del territorio contra el rey Felipe II hizo fundar en 1572 la Real Maestranza de Caballería de Ronda (Real Orden de Caballería de Ronda), para el mantenimiento y buen estado el uso de caballos.
Para lograr esta necesidad real, esta Organización reservó un espacio para la ciudad para sus ejercicios ecuestres, y, entre ellos, como es tradicional en España, los juegos de habilidad contra los toros.
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Puente Nuevo
Puente Nuevo
952 165 608
El Puente Nuevo constituye, junto con la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda, el símbolo y el alma de la ciudad.
Hubo dos grandes proyectos para la realización de esta obra. El primero del año 1.735, reinando Felipe V, que consistió en un arco de 35 metros de diámetro, y cuyas obras duraron tan sólo 8 meses, pero que resultó infructuoso pues seis años después se derrumbó, ocasionando la muerte a unas 50 personas aproximadamente.
Pocos años más tarde comenzaron las obras, concretamente en 1751 y finalizaron en Mayo de 1793, coincidiendo con la celebración de la Real Feria de Mayo en Ronda. En total se invirtieron más de 40 años, estando al frente de las mismas el arquitecto D. José Martín de Aldehuela, natural del pueblo turolense de Manzanera.
Esta obra maestra de 98 metros de altura, construida en sillares de piedra extraídos del fondo de la garganta del Tajo, permitió la conexión del barrio moderno o del Mercadillo con el barrio antiguo de la ciudad y posibilitó la expansión urbanística de la ciudad. Desde sus balcones, las vistas de las casas colgando sobre el mismo borde del precipicio, son espectaculares.
Este majestuoso monumento alberga en su interior un moderno concepto de Centro de Interpretación, sobre esta magna obra de ingeniería dieciochesca y sobre los diferentes aspectos de su entorno: fauna, vegetación, geológicos, urbanísticos, históricos, etc.
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Los Baños Arabes
Calle Molino de Alarcón
Este recinto termal de época musulmana es el mejor conservado de la Península Ibérica. Se localiza en el Antiguo Arrabal Islámico de la Ciudad, actualmente denominado Barrio de San Miguel en el extraradio de lo que fue en su momento la Medina Musulmana de Ronda.
Fueron construidos junto al Arroyo de las Culebras, lugar perfecto para el abastecimiento de agua, que se desplazaba a través de un sistema de noria, perfectamente conservado en la actualidad.
La cronología de los Baños Árabes de Ronda se remonta a los siglos XIII-XIV d.C., estructurándose estos en tres zonas fundamentales, siguiendo el modelo romano: salas de baño frío, templado y caliente. Hasta la actualidad ha llegado prácticamente en su integridad el sistema hidráulico de los mismos.
La sala central es la más grande y consta de tres cuerpos, separados mediante cuatro pares de arcos de herradura sobre columnas de ladrillo y piedra, que sostienen bóvedas de cañón (semiesféricas) con bellos tragaluces en forma de estrella cerrados con cristales.
El edificio está cercado con un muro de arcos ciegos, que forman el acueducto, y tiene una torre al fondo con una caja de noria. Del mismo modo conserva el área de calderas donde se calentaba el agua, así como restos de las curtidurías, actividad principal en el lugar una vez que se abandonó el uso como baños tras la conquista cristiana de la ciudad.
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Palacio de Mondragón
Plaza de la Duquesa de Parcent, 0
www.turismoderonda.es/catalogo/eng/mondragon.htm
952 187 119
El Palacio de Mondragón, conocido también como Palacio del Marqués de Villasierra, constituye un magnifico bien arquitectónico, sin duda el monumento civil más significativo de Ronda.
Dice la leyenda que fue residencia del gran rey Abbel Malik o Abomelic, hijo del sultán de Marruecos Abul Asan. A los pocos años de la muerte de Abomelic, el reino de Ronda pasó a depender del de Granada, sabiendo que el último gobernador musulmán Hamet el Zegrí también residió en este palacio.
Resulta difícil, sin una exploración arqueológica, determinar cómo sería este palacio en fase musulmana, aunque se puede asegurar que se organizaría alrededor del patio más cercano al tajo, con el actual jardín incorporado, no existiendo, desde luego, la actual crujía de la fachada.
En época cristiana es cuando se realizaron las obras más importantes del palacio. Es de ésta época el patio más cercano al Tajo por el que se accede al jardín. Es un patio muy original con triple arquería baja en tres de sus lados, a partir de arcos de medio punto primorosamente aparejados en ladrillo raspado sobre columna de mármol con basa capitel y ábaco. Una fina moldura labrada en ladrillo saliente del paramento recuadra los arcos a modo de alfiz, creando una franja horizontal continua, tangente al trazado de los arcos.
La cornisa también se organiza basándose en ladrillo moldurado dejando una faja lisa entre la cornisa y la franja que trasdosa los arcos, la cual se decora con riquísima azulejería. Igualmente se decoran los triángulos curvilíneos que se forman entre el tracdos de los arcos y el recuadro molturado que los envuelve con círculos de clara vocación renacentista.
El segundo patio es de estilo tardo gótico, portado con columnas de piedra y capiteles reutilizados que soportan zapatas de madera de acceso a la planta intermedia donde se encuentran las diversas salas del Museo.
El patio de entrada es primoroso, con galería en dos de sus testeros, con arcos de medio punto, alquitrabe, friso decorado con triglifos, metopas y cornisas. Todo e
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Casa del Rey Moro
Cuesta de Santo Domingo, 9
952 187 200
Se localiza en la calle Cuesta de Santo Domingo. La primera prueba documental de esta imponente casa-palacio data del siglo XVIII, aunque ha sufrido frecuentes reestructuraciones fruto de los sucesivos cambios de propietario. La planta de la casa es irregular y laberíntica, con abundantes escaleras y pasillos que sirven para salvar los desniveles. La fachada, de gran longitud, se adapta a la curva de la calle y presenta dos torres de distinta altura así como dos puertas.
En su interior se conserva la mina de captación de agua, de origen árabe. Se trata de una compleja obra islámica que desciende al fondo del Tajo donde discurre el Río Guadalevín, que se construyó aprovechando una diaclasa en la roca o grieta natural vertical donde se desarrolla una escalera tallada en la roca con más de 200 peldaños y que desciende en vertical unos 100 metros. En su interior se localizan una serie de estancias, desde aljibes a habitaciones, que fueron utilizadas como polvorín y depósito de grano.
El edificio que alberga esta obra islámica se encuentra actualmente cerrado al público, aunque si son visitables la mina y sus valiosos jardines aterrazados, con presencia constante de agua en fuentes y canalillos diseñados y construidos en 1.923 por el prestigioso arquitecto y paisajista Forestier, de origen francés, por encargo de la Duquesa de Parcent.
Se trata de un jardín en diferentes niveles salvados por escalinatas decoradas con azulejos y jalonadas por fuentes y estanques cubiertos por nenúfares.
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Parroquia Santa María
Plaza de la Duquesa de Parcent, 0
952 872 246
Según los estudios arqueológicos desarrollados en la zona, esta iglesia se ubicó muy próxima a los restos de una basílica paleocristiana del siglo V d.C. También algunos historiadores se remontan a la época romana en la que tuvo la función de templo. Este último extremo aún no se ha contrastado arqueológicamente.
En el mismo lugar se construyó después, bajo la dominación islámica, la mezquita mayor de la Medina. De ella solo se conserva en la actualidad el arco del Mirhab y un trozo del muro del mismo con decoración de ataurique, oculto tras el retablo del altar del sagrario.
Los Reyes Católicos, tras la conquista de la ciudad, ordenaron levantar en el lugar de la mezquita el templo, cuyas obras se iniciaron en 1485 y tras muchas vicisitudes, se concluyeron a fines del siglo XVII.
El estilo gótico queda representado en sus tres naves. Aunque el terremoto de 1580 destruyó parte de la fábrica ocultando la pureza del gótico, éste puede apreciarse aún en las columnas exentas o adosadas y en las ojivas de los arcos que sustentan. Estos a su vez se apoyan sobre capiteles corridos con ornamentación vegetal de cardinas y antropomórfica.
Destacable es el área renacentista de la iglesia conservando un coro primoroso de dos pisos, realizado en madera de nogal y cedro. La sillería baja está compuesta por 12 sitiales con respaldos tallados con los símbolos de las letanías de la Virgen María, mientras que la parte alta lo componen 24 sitiales respaldados con bellas tallas del Sagrado Corazón, apóstoles y santos.
La iglesia remata con diferentes elementos barrocos, coincidentes con la finalización de las obras en este periodo, destacando el retablo de la Virgen del Mayor Dolor, que se organiza en tres calles con una profusa decoración lateral. Un gran hueco con arco de medio punto abre al camarín donde se localiza la imagen de la Virgen de los Dolores, atribuida por unos a Montañés y por otros a “La Roldana”.
Horario: 10:00-19:00 De lunes a sábados. Domingos:10:00 a 12:30 y 14:00-19:00
Precio: Individual 4 €, G
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Arch of Phillip the V
Calle Real, Ronda
Tras el hundimiento del primer puente nuevo en el año 1.741, se planteó la necesidad de mejorar esta entrada de la ciudad debido al gran flujo de personas y mercancías que de nuevo se vieron obligados a utilizarla.
La vieja Puerta Árabe de la Puente fue sustituida y agrandada por la actual durante el reinado del primer Borbón del trono español Felipe V, en el año 1742, según consta en la inscripción en piedra situada próxima a la puerta.
Este emblemático monumento de la ciudad consta de un arco doble de sillería, coronado por tres pináculos y adornado con la concha de los Anjou y el escudo real de los Borbones en su cara exterior.
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Fábricas de Cuero de Ubrique